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miércoles, 3 de octubre de 2012

Vente a la sombra, amor, que yo te espero




Se acabó. El odio me royó la razón, 
con mi época estoy comprometido. 
Y el amor se fue volando por el balcón 
adonde no tuviera enemigos. 

Y ahora estoy en guerra contra mi alrededor. 
No me hace falta ningún motivo; 
y es que soy maestro de la contradicción 
y experto de romper lo prohibido. 

Y por eso los chiquillos ya se acercan a mí,
que intento ser feliz. 
Y desde entonces de esta cárcel no me dejan salir, 
ni tengo adónde huir. 
Voy a hacer un butrón, 
que saque la cabeza fuera. 

Sigo preso, 
pero ahora el viento corre alrededor. 
Por mis pecados, sigo preso. 
Carne y hueso. 
Si muere de hambre el mundo alrededor, 
tú y yo, total, de carne y hueso. 

Por dinero, los maderos, ¡ay!, van detrás de mí, 
que intento ser feliz. 
Y abocado, a los tejados, me he mudado a vivir, 
por desobedecer, 
por ver al Sol salir, 
por sacar la cabeza fuera. 

Sigo preso, 
pero ahora el viento corre alrededor. 
Por mis pecados, sigo preso. 
Carne y hueso. 
Si muere de hambre el mundo alrededor, 
tú y yo, total, de carne y hueso. 

Necesito saber. 
Dime tu nombre, 
de dónde sale el Sol 
y de qué se esconde. 

Si miro alrededor, no puedo comprender, me da pereza. 
Si hay algún escalón pa' dar un tropezón, voy de cabeza. 
Tú y yo en la habitación para que vuelva Amor: naturaleza. 
Hay un televisor en medio del salón. No me interesa.

Vente a la sombra, amor, que yo te espero; 
que tengo el corazón aquí con bien de hielo. 
Vente a la sombra, vente, amor, que yo te espero; 
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo. 

Se me cae la casa desde que se marchó. 
Y ahora ya sólo espero el derribo, 
y es que perdí la pista del eje del salón, 
y estoy continuamente torcido. 

Y ahora sólo pienso en ella 
y no encuentro razones 
cuando su recuerdo se me clava entre las cejas, 
sueño con melones encima de la mesa. 

Buscando mi destino, 
viviendo en diferido, 
sin ser, ni oír, ni dar. 

Y a cobro revertido 
quisiera hablar contigo, 
y, así, sintonizar. 

Sueño que empieza otra canción;
vivo en el eco de su voz, entretenido. 
Sigo la estela de su olor, 
que me susurra: vámonos, vente conmigo. 

Hay un desierto, hay un vergel 
lleno de flores de papel. 
Pensaba 
que sería frío el amanecer.
Te equivocabas otra vez: 
Quemaba. 

Llegó el verano y asoló la primavera, 
y el sol asfixia en tu jardín, 
y se le caen los pajaritos a la higuera, 
que ya no cantan para mí. 

Abrí los ojos para ver; 
con el destino me encontré 
de cara. 
Lo tengo todo a medio hacer. 
Me preguntaba si tal vez... 
mañana. 

Vente a la sombra, amor, que yo te espero; 
que tengo el corazón aquí con bien de hielo. 
Vente a la sombra, vente, amor, que yo te espero; 
que tengo ya el cerezo en flor dentro del cuerpo. 

Necesito saber. 
Dime tu nombre, 
de dónde sale el Sol 
y de qué se esconde. 

 Si miro alrededor, no puedo comprender, me da pereza. 
Si hay algún escalón pa' dar un tropezón, voy de cabeza. 
Tú y yo en la habitación, para que vuelva Amor: chorros de lefa. 
La buena educación de la televisión no me interesa. 

"Est enim iudices haec non scripta sed nata lex quam non didicimus accepimus legimus uerum ex natura ipsa arripuimus hausimus expressimus ad quam non docti sed facti non instituti sed imbuti sumus" - Cicero

Existe, de hecho, jueces, una ley no escrita, sino innata, la cual no hemos aprendido, heredado, leído, sino que de la misma naturaleza la hemos agarrado, exprimido, apurado, ley para la que no hemos sido educados, sino hechos; y en la que no hemos sido instruidos, sino empapados. - Cicerón

P.D. : No me resisto a poner otra http://www.youtube.com/watch?v=xKh7kgPjX7c&feature=relmfu

domingo, 4 de septiembre de 2011

Palabras para Julia


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Juan Agustín Goytisolo

jueves, 21 de abril de 2011

Insomnio

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?

Dámaso Alonso
Hijos de la ira

martes, 8 de marzo de 2011

¿Y el resto del año?

Llega un día que cumple un siglo. O más. Es el dedicado a las mujeres, el ocho de marzo. Un día internacional para llamar la atención sobre lo que también ocurre los 364 restantes de cada año en el planeta. Un día que la realidad se empeña en hacer necesario.

Esta vez, recién nacida la superagencia de Naciones Unidas ONU Mujeres -bajo la batuta de la ex presidenta de Chile Michele Bachelet-, el lema es tan largo como necesario su  cumplimiento. “La igualdad de acceso a la educación, la capacitación, la ciencia y la tecnología: Camino hacia el trabajo decente para la mujer”, reza la fórmula de Naciones Unidas. La primera parte –el acceso a la educación y la capacitación- es especialmente urgente en muchos países en desarrollo donde las niñas aún quedan fuera de la escuela. La segunda –el acceso a la ciencia y la tecnología- también pone el dedo en la llaga en los países ricos: las científicas y tecnólogas son todavía minoría frente a sus colegas varones y mucho les cuesta lograr cargos de responsabilidad. De entrada, la presencia femenina en ese tipo de estudios es inferior a la masculina. ¿A qué se debe? ¿Todavía podemos echar la culpa a los roles tradicionales?, ¿“las chicas a letras, los chicos a ciencias”, aún? En cuanto al final del lema, “el trabajo decente para la mujer”, a estas alturas es una reivindicación planetaria y que también demandan muchos hombres para sí mismos. Trabajo digno para todos, sí. Pero que no sea más difícil obtenerlo por haber nacido mujer, por tener el riesgo o el defecto de ser madre… Por ahí van los tiros.


Más de un siglo pidiendo cosas así con un día específico -pidiendo igualdad, en suma- y todavía hay que salir con la pancarta. Pero la propia –y controvertida- historia del día internacional de las mujeres permite también medir la distanancia recorrida. 
La jornada nació en la izquierda. Según la cronología de ONU Mujeres, se celebró por primera vez en EE.UU en 1909, a instancias del Partido Socialista de Estados Unidos. Se llamó Día Nacional de la Mujer y se conmemoró el 28 de febrero. Al año siguiente, la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer sin establecer fecha fija. Uno de los objetivos de esa conmemoración, por la que luchó Clara Zetkin, era pedir el sufragio femenino. En 1911 comenzó a celebrarse, el 19 de marzo, en algunos países de Europa, como Alemania o Suiza -de ahí que para muchos ahora este año cumpla un siglo-.
El 25 de marzo de 1911 llegó el drama con el que muchos asocian el nacimiento del día internacional de las mujeres. 146 trabajadoras murieron en el incendio de la fábrica Triangle, en Nueva York. No era una factoría cualquiera. En 1909 había sufrido una huelga, apoyada por las sufragistas y las sindicalitas, como detalla la feminista peruana Ana María Portugal. Las obreras no consiguieron discutir con la empresa reivindicaciones como acabar con la prohibición de tener las puertas cerradas durante la jornada o instalar medidas de emergencia. Murieron sin poder huir del fuego.

A partir de 1913, el día internacional de las mujeres adquirió tintes pacifistas y de protesta contra la Primera Guerra Mundial. En 1917, las mujeres rusas se declararon en huelga (el 23 de de febrero por el calendario juliano y  8 de marzo, para el gregoriano) para pedir "paz y pan". Cuatro días después abdicó el zar y el gobierno provisional concedió el voto a las mujeres.

Vinieron más guerras -en la segunda mundial muchas mujeres ocuparon los trabajos de los hombres que estaban en el frente-, más reconocimientos del derecho al voto. Y hasta un año. Naciones Unidas declaró 1975 Año Internacional de la Mujer y en ese momento estableció también su día internacional el 8 de marzo.  En aquel 1975 en que murió Franco, las españolas consiguieron el derecho a abrir una cuenta sin tener que pedir permiso al marido. Un avance que permitió que el entonces Banco de Bilbao se anunciara como "el banco de la mujer". Con la Transición, las españolas empezaron a comemorar el 8 de marzo, alentado por organizaciones de mujeres, sindicatos y partidos de izquierda. A partir de 2004, con la agenda feminista sobre la mesa, el propio presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, llegó a presidir la celebración en La Moncloa. Ahora, hasta google se apunta. Lo único que hace falta es que el 8 de marzo deje de ser una conmemoración reinvidicativa para convertirse en una celebración de la igualdad... también los 364 días restantes.

Para saber más sobre el día internacional...


Charo Nogueira 7/03/2011
http://blogs.elpais.com/mujeres/


Las mujeres callan porque, aleccionadas por la religión, creen firmemente que la resignación es virtud; callan por miedo a la violencia del hombre, callan por costumbre de sumisión; callan, en una palabra, porque en fuerza de siglos de esclavitud, han llegado a tener el alma de esclavas.

María Lejárraga (1917)





domingo, 27 de febrero de 2011

Canción otoñal


Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.



Federico García Lorca

martes, 22 de febrero de 2011

Unamuno

Dolor común

Cállate, corazón, son tus pesares
de los que no deben decirse, deja
se pudran en tu seno; si te aqueja
un dolor de ti solo no acíbares

a los demás la paz de sus hogares
con importuno grito. Esa tu queja,
siendo egoísta como es, refleja
tu vanidad no más. Nunca separes

tu dolor del común dolor humano,
busca el íntimo aquel en que radica
la hermandad que te liga con tu hermano,

el que agranda la mente y no la achica;
solitario y carnal es siempre vano;
sólo el dolor común nos santifica.

Morir soñando

 Morir soñando, sí, mas si se sueña
morir, la muerte es sueño; una ventana
hacia el vacío; no soñar; nirvana;
del tiempo al fin la eternidad se adueña.

Vivir el día de hoy bajo la enseña
del ayer deshaciéndose en mañana;
vivir encadenado a la desgana
¿es acaso vivir? ¿y esto qué enseña?

¿Soñar la muerte no es matar el sueño?
¿Vivir el sueño no es matar la vida?
¿A qué poner en ello tanto empeño?:

¿aprender lo que al punto al fin se olvida
escudriñando el implacable ceño
-cielo desierto- del eterno Dueño?

Miguel de Unamuno





domingo, 6 de febrero de 2011

Mucho más allá


¿ Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué , a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida .
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿ verdad que sí ?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.

Alejandra Pizarnik

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz 2011

Que disfruten de este nuevo tiempo.

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
qué hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo pueda abrir y cerrar
como una puerta
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy no es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme en el canto de un gallo
y para reaparecer en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti


jueves, 25 de noviembre de 2010

Amar es pensar

He pasado toda la noche sin dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de maneras diferentes
de como ella me parece.
Hago pensamientos con el recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo
con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que
quiero. Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.

Fernando Pessoa

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vida


Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

domingo, 17 de octubre de 2010

Antes del odio


Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.

Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.


Miguel Hernández
Cancionero y romancero de ausencias

martes, 14 de septiembre de 2010

Porque los demás se enmascaran pero tú no


Porque os outros se mascaram mas tu não
Porque os outros usam a virtude
Para comprar o que não tem perdão.
Porque os outros têm medo mas tu não.
Porque os outros são os túmulos caiados
Onde germina calada a podridão.
Porque os outros se calam mas tu não.

Porque os outros se compram e se vendem
E os seus gestos dão sempre dividendo.
Porque os outros são hábeis mas tu não.

Porque os outros vão à sombra dos abrigos
E tu vais de mãos dadas com os perigos.
Porque os outros calculam mas tu não.


Sophia de Mello Breyner Andersen


Porque los demás se enmascaran pero tú no
Porque los demás usan la virtud
Para comprar lo que no tiene perdón
Porque los demás tienen miedo pero tú no.
Porque los demás son las tumbas encaladas
Donde germina callada la podredumbre.
Porque los demás se callan pero tú no.

Porque los demás se compran y se venden
Y sus gestos dan siempre dividendo.
Porque los demás son hábiles pero tú no.

Porque los demás van a la sombra de los refugios
Y tú vas dándole la mano a los peligros.
Porque los demás calculan pero tú no.




(Gracias a A. de Beauvoir por la ayudita con la traducción)

miércoles, 23 de junio de 2010

No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma
Poemas póstumos (1968)

Con esto cierro un curso que, la verdad, ha merecido la pena, y cierro este blog por vacaciones. Que descansen.

viernes, 18 de junio de 2010

Siempre acabamos llegando a donde nos esperan


Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte.

cuaderno.josesaramago.org


Pues el tiempo no para, nada importa
que los días vividos aproximen
el vaso de agua amarga colocado
donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:
fue hoy cuado nacimos. Solo ahora
la vida comenzó, y, lejos aún,
la muerte ha de cansarse en nuestra espera.



José Saramago

miércoles, 9 de junio de 2010

Si el hombre pudiera decir lo que ama...


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda


sábado, 5 de junio de 2010

Mañana de Sábado leyendo poesía

De prisa, la alegría,
atropellada, loca.
Bacante disparada
del arco más casual
contra el cielo y el suelo.
La física, asustada,
tiene miedo; los trenes
se quedan más atrás
aún que los aviones
y que la luz. Es ella,
velocísima, ciega,
de mirar, sin ver nada,
y querer lo que ve.
Y no quererlo ya.
Porqe se desprendió
del quiero, del deseo,
y ebria toda en su esencia,
no pide nada, no
va a nada, no obedece
a bocinas, a gritos
a amenazas. Aplasta
bajo sus pies ligeros
la paciencia y el mundo.
Y lo llena de ruinas
-órdenes, tiempo, penas-
en una abolición
triunfal, total, de todo
lo que no es ella, pura
alegría, alegría
altísima, empinada
encima de sí misma.

Tan alta de esforzarze,
que ya se está cayendo,
doblada como un héroe,
sobre su hazaña inútil.
Que ya se está muriendo
consumida, deshecha
en el aire, perfecta
combustión de su ser.
Y no dejará humo,
ni cádaver, ni pena
-memoria de haber sido-.
Y nadie la sabrá,
nadie, porque ella sola
supo de sí. Y ha muerto.

Pedro Salinas
La voz a ti debida


Mucho más grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas
no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van

llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van

pero vos
por favor
no te vayas.

Mario Benedetti
El amor, las mujeres y la vida


Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu garza galanía,
tu clemencia solar mí helado día,
tu asistencia la herida en que lo cuento.

¡Ay, querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.

Quiero que vengas, flor desde tu ausencia,
a serenar la sien del pensamiento
que desahoga en mí su eterno rayo.

Miguel Hernández
El rayo que no cesa

martes, 25 de mayo de 2010

Oda a la edad


Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
Tanto desde que naces?
Cuanto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida.

Tiempo, metal
o pájaro, flor
de largo pecíolo,
extiéndete
a lo largo
de los hombres,
florécelos
y lávalos
con
agua
abierta
o con sol escondido.
Te proclamo
camino
y no mortaja,
escala
pura
con peldaños
de aire,
traje sinceramente
renovado
por longitudinales
primaveras.

Ahora,
tiempo, te enrollo,
te deposito en mí
caja silvestre
y me voy a pescar
con tu hilo largo
los peces de la aurora.

Pablo Neruda

jueves, 22 de abril de 2010

En horas de insomnio


Me voy de aquí, no quiero más oírme;
de mi voz toda voz suéname a eco,
y a falta así de confesor, si peco,
se me escapa el poder arrepentirme.

No hallo fuera de mí en que me afirme
nada de humano y me resulto hueco;
si esta cárcel por otra al fin no trueco
en mi vacío acabaré de hundirme.

Oh triste soledad, la del engaño
de creerse en humana compañía
moviéndose entre espejos, ermitaño.

He ido muriendo hasta llegar al día
en que espejo de espejos, soyme extraño
a mí mismo y descubro no vivía.


Hecho teatro de mí propio vivo,
haciendo mi papel; rey del desierto;
en torno mío yace todo yerto
y yo, yerto también, su toque esquivo

En vez de hacer algo que valga, escribo;
al afirmarlo todo no estoy cierto
de cosa alguna y no descubro puerto
en que dé tierra al corazón altivo.

Me desentraño en lucha con el otro,
el que me creen, del que me creo potro
y en esa lucha estriba mi comedía:

pasan los años sin traerme cura;
bien veo que es mi vida una locura
que sólo con la muerte se remedia.


Dejar un grito, nada más que un grito,
aquel del corazón cuando lo quema
metiéndose el solo, pues no hay sistema
que diga tanto. Dice el infinito

del engaño, dice cómo el hito
cayó que nos marcaba la suprema
jornada de ilusión, dice la extrema
resignación alo que estaba escrito.

¿Definiciones? Sí, buenas palabras
que aunque presumen ser abracadabras
no nos abren tesoro verdadero:

no se cura la vida con razones,
espacio, tiempo, lógica, sayones
sin compasión de todo cuanto espero.


La tierra un día cruzará el espacio
celeste convertida en cementerio
de civilizaciones; el misterio
triunfará de la vida, pues reacio

fue siempre a la razón: Me pone lacio
el ánimo pensarlo. ¿Acaso es serio
del mundo así entregarse al loco imperio
de cuya vanidad nunca me sacio?

Cruzará, vanidad de vanidades,
muerta, la soledad de soledades
sin principio, sin fin y sin objeto;

mas entretanto, corazón, pelea
por esa vanidad; tal vez la idea
logre aplacarte, corazón inquieto.

Miguel de Unamuno

(A ver cómo sobrevivo mañana)

martes, 13 de abril de 2010

Para que pueda ser, he de ser de otro


¿La vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida -pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos-,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos.
Para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos. (...)

Octavio Paz

jueves, 8 de abril de 2010

Galeano

El miedo global
Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas.
Las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Ventana sobre las dictaduras
La madre abnegada ejerce la dictadura de la servidumbre.
El amigo solícito ejerce la dictadura del favor.
La caridad ejerce la dictadura de la deuda.
La libertad de mercado permite aceptar los precios que te imponen.
La libertad de opinión te permite escuchar a los que opinan en tu nombre.
La libertad de elección te permite elegir la salsa con que serás comido.

Los nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algun mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano